No es fácil de enumerar todo lo que una mujer puede llegar a aborrecer. Pero en el fondo, somos mujeres, y como tal, sabemos que muchas de estos sentimientos son compartidos. Es como si existiera una base, y luego cosas puntuales, según sea cada mujer. Una mujer odia que le digan que va mal vestida, por más que lo vaya. Una mujer odia que le digan que ha ganado kilos. Una mujer odia que su ex se ponga a salir con una cualquiera. Una mujer odia envejecer (no mintamos, a todas nos pasa). Una mujer odia "esos días" (no me creo el: "a mi me da igual"). Una mujer odia que le mientan, odia no sentirse amada. Odia no sentirse sexy. No soportamos llegar al mismo lugar y compartir modelito con otra mujer. Aborrecemos que los hombres no se den cuenta de nuestros cambios, por más mínimos que sean. Odiamos que los hombres no se aclaren, después se quejan de que las complicadas somos nosotras. Una mujer puede buscar sexo sin compromiso, igual o más que un hombre (y si, es verdad, conozco a varias).
No es difícil entendernos. No lo es. Lo que es difícil para un hombre es concentrarse y prestar atención (más complicado se vuelve si tiene las piernas cruzadas, se aprieta el cerebro). No es tan complicado al fin y al cabo, por algo seremos mayoría en el mundo.