Fuera de mi tiempo
Me prometiste esperarme, me prometiste amarme siempre. Prometiste y repetiste que no me ibas a dejar. Lo volviste a decir otra vez, y a la tercera retumbo en mi mente: nada es para siempre. Y volvi a creer, cegandome en vos. Dandote lo qué nadie te va poder dar. Convirtiendote en mi único objetivo, en mi única luz. ¿Para qué? Nunca aprendí a medir las consecuancias. Pero ya entendi, en la vida hay que ser un poco egoísta para poder sobrevivir. Nunca ganas nada dando todo lo que sos. Por que, el amor no es lo mío. Por que, simplemente, el cielo no estaba echo para mí.