martes, agosto 12, 2008

Fuerza

Ahí me tenes en uno de esos días. En que nadie te atiende el teléfono, y las paredes se te echan encima. Yo sé que siempre hay salida, pero saber que todo ira mejor no quita que me sienta echa una porquería. Pasan lo años, los proyectos, los sueños: ¿recuerdas como querías ser cuando eras pequeño? Crecer es darse cuenta que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo, responsabilidades, luchas, deberes... Sonreír cuando no te apetece. Mentir para no hacer daño a la gente que quieres. Fingir cuando perfectamente sabes que te mienten. Merece la pena hacer lo que se supone, ¿Qué debes más veces de lo que realmente quieres?¿Porqué termine haciendo lo que todos hacen? Si se supone que siempre me sentí diferente. He sido una cobarde disfrazada de valiente. Siempre pendiente del que dirá la gente. Escondo mis miedos para parecer fuerte, pero ya no más, es hora de ser consecuente. Porque creo que lo he visto y quizás la clave para ser realmente libre sea: reír cuando pueda y llorar cuando lo necesite. Ser honesta con una misma. Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido. No cegarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo. Con estás letras me hago una promesa: y es hacer lo que sea para encontrar soluciones no problemas. Sé que no soy perfecta, bien; no me castigare más por no serlo. Voy a aprender a decir que no. Aceptarme como soy, a medir el valor. Porque a veces fui valiente por miedo, se que suena extraño, pero ¿Sabes qué? Lo peor de todo es que es cierto. Hoy busco dormir a gusto, no suena muy ambicioso pero creanme, es mucho. ¿...Qué no hay mal que por bien no venga? Eso es mentira. Me centrare en lo importante, en mi familia, mis verdaderos amigos, mi pasión por el arte. Aceptare que tengo derecho a estar de bajón. De vez en cuando, porque estar de bajón es humano. No pienso rendirme ante ningún problema. Confío en mí, soy capaz de vencer lo que sea. Volveré a caer millones de veces, pero siempre volveré a erguirme.